Huaicos en carreteras de Arequipa: ¿qué viene después y qué medidas tomará el Gobierno?

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Huaicos en Arequipa mantienen afectadas las carreteras del sur. El gobierno anunció qué viene para el transporte, el clima y las medidas que se tomarán.
Huaicos en Arequipa mantienen afectadas las carreteras del sur. El gobierno anunció qué viene para el transporte, el clima y las medidas que se tomarán.

El paso de la Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) Aníbal dejó durante el último fin de semana lluvias intensas, granizo, aguanieve, fuertes ráfagas de viento y nevadas en diferentes zonas altoandinas del país. En Arequipa, las precipitaciones provocaron deslizamientos y huaicos que afectaron distintos puntos de la costa y bloquearon las carreteras de uno de los principales corredores terrestres hacia el sur.

La emergencia comenzó el domingo 16 de agosto, cuando una serie de huaicos y deslizamientos de gran magnitud interrumpieron la Panamericana Sur carreteras entre los kilómetros 728 y 752, en Arequipa. Cientos de camiones de carga pesada, buses interprovinciales y vehículos particulares quedaron varados durante varios kilómetros.

Uno de los sectores más afectados fue el tramo entre Ático, en Caravelí, y Ocoña, en Camaná, donde los deslizamientos registrados en la quebrada Honda provocaron una gran concentración de vehículos. Ante el peligro para los conductores, la Policía de Carreteras dispuso el cierre de la vía desde Ocoña para impedir el ingreso de nuevas unidades.

Videos difundidos en redes sociales mostraron cómo el agua, el lodo y las piedras cubrieron diferentes puntos de la carretera, entre ellos quebrada Honda, La Florida y La Planchada. Algunos conductores y pasajeros tuvieron que refugiarse detrás de vehículos pesados para protegerse de los deslizamientos.

La interrupción por los huaicos obligó a empresas de transporte en carreteras a suspender sus servicios hacia el sur y evaluar rutas alternas para ir y salir de Arequipa. Según información de Sutran, a través de su Centro de Gestión y Monitoreo, 21 vehículos de transporte de pasajeros y 92 camiones de carga permanecían varados desde el kilómetro 728 de la Panamericana Sur.

Carreteras empiezan a abrirse, pero la emergencia no termina en Arequipa por huaicos

Después de seis días de bloqueo, las autoridades habilitaron este sábado un carril de la Panamericana Sur en el tramo Ático-Ocoña. El tránsito comenzó a avanzar de manera restringida y bajo control de las autoridades, mientras continúan los trabajos para retirar el material y recuperar completamente la transitabilidad.

La reapertura parcial permite aliviar la acumulación de vehículos que permanecieron detenidos durante varios días, pero no significa que la emergencia haya terminado. La carreteras todavía requieren trabajos y las condiciones del terreno mantienen el riesgo de nuevos huaicos en Arequipa.

Para los transportistas, precisamente, la demora en recuperar la vía se convirtió en uno de los principales reclamos contra la respuesta estatal.

Martín Ojeda, representante del gremio de transporte terrestre interprovincial, cuestionó que los trabajos no hayan avanzado con la rapidez necesaria y señaló que la maquinaria desplegada resultaba insuficiente para enfrentar la magnitud de la emergencia. “Si esto está pasando con un huaico focalizado, imagínate cómo va a ser el Niño. No puede ser que la respuesta del Estado sea tan lenta”, señaló.

Ojeda explicó que algunos buses tuvieron que retornar, mientras que otros quedaron atrapados por el huaico.

“Muchos han dado la vuelta y otros no han podido dar la vuelta porque les ha agarrado el huaico y los ha bloqueado en ambos lados”, indicó.

El dirigente sostiene que la prioridad debe ser recuperar completamente la transitabilidad y, mientras eso ocurre, permitir que las empresas puedan utilizar rutas alternas. Una de las opciones planteadas es el recorrido Lima-Cusco-Arequipa, aunque para ello las empresas requieren autorización de Sutran.

El gremio también ha reclamado una mayor capacidad operativa para atender este tipo de emergencias. Durante los primeros días del bloqueo, Ojeda cuestionó la maquinaria utilizada y pidió acelerar el envío de equipos para retirar el material acumulado en la carretera.

El bloqueo por huaicos en carreteras de Arequipa también amenaza el abastecimiento de combustible

El problema dejó de ser únicamente vial. La interrupción de la Panamericana Sur impidió el tránsito normal de cisternas y comenzó a afectar el abastecimiento de GLP en Arequipa y otras regiones del sur.

Ante esta situación, la presidenta Keiko Fujimori anunció la declaratoria de emergencia por el desabastecimiento de GLP. La medida permitirá que Osinergmin adopte acciones para facilitar la distribución y comercialización del combustible y garantizar su llegada a los consumidores.

La resolución ministerial declaró en situación de emergencia las actividades vinculadas al abastecimiento de GLP en Cusco, Puno, Arequipa, Moquegua y Tacna por 30 días.

La decisión responde directamente al impacto que tuvo el bloqueo de la vía Ático-Ocoña sobre el traslado de combustible. El problema ya había generado preocupación por el nivel de reservas en los grifos de Arequipa y por las dificultades para abastecer normalmente a la región.

De esta manera, la emergencia dejó de afectar solamente a pasajeros y transportistas y comenzó a comprometer actividades económicas y servicios que dependen del ingreso permanente de combustible.

Más de 4.000 unidades afectadas tras huaico en carreteras de Arequipa

Se han identificado unas 800 unidades de carga pesada paralizadas directamente en la zona del desastre. Sin embargo, el impacto alcanzaría a unas 4.000 unidades, debido a que alrededor de 3.200 vehículos han quedado detenidos en distintos puntos del norte y sur del país al no poder continuar sus recorridos.

Las pérdidas para el transporte de carga serían de aproximadamente US$270 diarios por cada unidad paralizada. Con más de 4.000 vehículos afectados, el perjuicio llegaría a unos US$1,08 millones por día.

A esto se suma el deterioro de productos perecibles que permanecen en los vehículos y no pueden llegar a sus destinos.

La Cámara de Comercio e Industria de Arequipa estimó pérdidas superiores a S/1.000 millones por el bloqueo de la Panamericana Sur. Su presidente, Carlos Fernández, señaló que los sectores más afectados son transporte, turismo, comercio e industria.

También advirtió que la región se encontraba en riesgo de desabastecimiento de combustibles como GLP y gas natural, una preocupación que posteriormente se tradujo en la declaratoria de emergencia anunciada por el Gobierno.

Puente aéreo para pasajeros varados

Ante la prolongación de la emergencia, el Ministerio de Defensa dispuso un puente aéreo. La mañana del 21 de agosto informó que 120 personas que permanecían varadas entre Ático y Ocoña habían sido evacuadas.

El ministro de Defensa, Rafael Belaunde, explicó que los primeros vuelos estuvieron destinados a las personas más vulnerables, entre ellas adultos mayores y menores de edad.

Para la operación fueron destinados tres helicópteros, cada uno con capacidad para trasladar hasta 20 personas por viaje. En Ático y Ocoña también se dispuso de buses del Ejército del Perú para trasladar a los pasajeros evacuados hacia lugares seguros.

Como medida adicional ante eventuales restricciones climáticas, el Mindef habilitó un puente marítimo con patrulleros de la Marina de Guerra del Perú.

Belaunde señaló que el punto más crítico se encontraba en la zona de Quebrada, donde permanecían principalmente conductores de camiones, volquetes y tráileres atrapados por el material desprendido.

La presidenta Keiko Fujimori también llegó al lugar para supervisar la emergencia y explicar el funcionamiento del puente aéreo.

Mientras tanto, el Gobierno Regional de Arequipa informó que brinda alimentos y productos de primera necesidad a las personas que permanecen varadas. Entre los productos entregados figuran galletas, atún, agua y papel higiénico.

Las acciones se realizan paralelamente a los trabajos de limpieza y retiro de material ejecutados por maquinaria del Gobierno Regional de Arequipa y Provías Nacional desde ambos frentes.

¿Qué cambios podrían venir después de la emergencia?

La magnitud de los daños y la interrupción de una vía estratégica para el sur vuelve a poner en discusión no solo la limpieza de la carretera después de cada huaico, sino la forma en que se responde ante este tipo de emergencias.

Para los transportistas, la respuesta inmediata pasa por incrementar la maquinaria y acelerar los trabajos hasta recuperar completamente la vía. Pero el reclamo también apunta a contar con rutas alternas habilitadas cuando una emergencia impida el tránsito por la Panamericana Sur.

El planteamiento cobra especial relevancia porque el bloqueo afectó simultáneamente el transporte de pasajeros, el traslado de mercancías y el abastecimiento de combustible.

La emergencia también abrió el debate sobre la infraestructura de la Panamericana Sur en los sectores expuestos a huaicos y deslizamientos. El objetivo de fondo, según los planteamientos realizados desde Arequipa, es evaluar soluciones que reduzcan la vulnerabilidad de la carretera y eviten que un nuevo evento climático vuelva a aislar durante varios días a la región.

Para Ojeda, el episodio es además una advertencia frente a eventos climáticos de mayor magnitud. El dirigente cuestionó que una emergencia localizada haya generado tantos días de paralización y consideró que la capacidad de respuesta del Estado debería ser mucho mayor.

¿Por qué ocurrieron los huaicos?

David Garay, especialista en meteorología del Senamhi, explicó que las lluvias que provocaron los huaicos en la costa de Arequipa estuvieron asociadas a la combinación del Niño Costero y el paso de la DANA Aníbal.

El Niño Costero ha incrementado las temperaturas y favorecido una mayor evaporación del agua del mar, generando una atmósfera con mayor humedad. A esa condición se sumó la DANA Aníbal, que aportó más humedad e inestabilidad y facilitó la ocurrencia de lluvias.

Garay precisó que la DANA ya se encuentra sobre el Atlántico y actualmente no afecta al país. Sin embargo, las condiciones de mayor temperatura y humedad permanecen en la costa.

Para los próximos días, consideró poco probable que se registren acumulados similares a los que provocaron los recientes huaicos. No obstante, podrían ingresar masas de aire húmedo desde la sierra hacia la costa de Arequipa.

En la sierra de la región se esperaban precipitaciones fuertes entre el 23 y 24 de agosto, con acumulados de alrededor de 20 milímetros y nieve en zonas ubicadas por encima de los 4.000 metros sobre el nivel del mar.

El especialista aclaró que el Senamhi no puede determinar directamente si esas lluvias provocarán nuevos huaicos.

¿Qué hacer antes de viajar?

El especialista en gestión del riesgo de desastres Gastón Palacios Moreno recomendó que los viajeros no evalúen únicamente las condiciones meteorológicas del lugar de partida. Antes de desplazarse deben revisar toda la ruta, consultar los avisos del Senamhi y los reportes del COEN-Indeci, verificar el estado de las carreteras y confirmar con las empresas de transporte si los servicios continúan operativos.

Un viaje debería postergarse ante un cierre oficial, una alerta meteorológica que advierta condiciones peligrosas, reportes de huaicos, derrumbes o inundaciones, baja visibilidad o una recomendación expresa de las autoridades.

La principal recomendación es evitar la lógica de “ir y ver si se puede pasar”. Cuando existe una amenaza conocida, postergar el viaje es una medida de prevención.

Si un huaico sorprende a un conductor, nunca debe intentar atravesarlo. Debe reducir la velocidad, detenerse en un lugar seguro, alejarse de quebradas y zonas bajas y, si es posible sin cruzar el flujo, buscar terreno elevado.

Tampoco se debe acelerar para intentar ganarle al huaico, cruzar corrientes de agua o lodo, detenerse debajo de taludes inestables ni acercarse para grabar el fenómeno.

¿Qué llevar si existe riesgo de quedar varado?

Camioneros y conductores que realizan viajes prolongados deberían contar con agua, alimentos no perecibles, celular cargado, batería externa, radio, linterna, botiquín, extintor, chaleco reflectivo, elementos de señalización, ropa de abrigo y herramientas básicas.

El vehículo debería tener, además, llanta de repuesto, gata, cables para batería y combustible suficiente.

Estos elementos no significan que el conductor deba intentar recuperar el vehículo o atravesar una zona peligrosa. Su objetivo es mantener seguros a los ocupantes mientras llega la asistencia.

Si el vehículo queda varado, permanecer dentro puede ser más seguro que caminar por una carretera afectada, siempre que el lugar sea estable y esté fuera del cauce de un huaico.

La evacuación debe producirse si el agua aumenta, el lodo alcanza el vehículo, aparecen desprendimientos, existe riesgo de socavación, el vehículo comienza a desplazarse o las autoridades ordenan abandonar la zona.

Finalmente, que la vía haya comenzado a abrirse no significa que la emergencia haya terminado. El tránsito continúa de manera restringida y los trabajos para recuperar completamente la carretera siguen en marcha. La pregunta ahora es si la respuesta estatal se limitará a recuperar el paso o si, tras esta emergencia, se tomarán medidas para reducir la vulnerabilidad de una carretera fundamental para todo el sur del país.

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