
El inicio de la temporada de lluvias asociadas a El Niño encuentra a las carreteras de la Red Vial Nacional con más de un millar de emergencias registradas durante 2026. El escenario preocupa especialmente porque el Fenómeno El Niño Costero continuará hasta el próximo verano y la temporada de lluvias se extenderá entre setiembre de 2026 y abril de 2027, según el Senamhi.
El riesgo no se limita a la costa norte. Un estudio actualizado de CENEPRED analiza la posible afectación de infraestructura y población ante inundaciones y movimientos en masa asociados a lluvias intensas bajo condiciones de El Niño, utilizando como referencia eventos como los ocurridos en 1983, 1998, 2017 y 2023.
A esto se suma la situación actual de las carreteras frente a El Niño. Hasta el 17 de julio, el MTC había contabilizado 1.091 emergencias viales en la Red Vial Nacional concesionada y no concesionada. De ellas, 352 correspondieron a erosión de plataforma, 223 a derrumbes, 122 a huaicos y 394 a otros fenómenos hidrológicos. Huánuco, Cajamarca, Piura, Amazonas, Cusco, Ayacucho y Pasco fueron las regiones con mayor número de incidencias.
1. Sullana–Tumbes–Puente Internacional de la Paz
Uno de los corredores que merece especial atención está en el norte. El MTC declaró en febrero la emergencia del servicio de transporte terrestre en la ruta PE-1N, desde el óvalo Sullana hasta el Puente Internacional de La Paz, incluyendo los sectores intermedios de Piura y Tumbes. La medida respondió a daños que comprometían la continuidad y seguridad del transporte.
La vulnerabilidad no es nueva. En marzo, Provías Nacional incluso convocó un procedimiento de emergencia para atender específicamente el corredor Sullana–Tumbes–Puente Internacional de La Paz.
Además, el MTC señaló que el tramo Sullana–Aguas Verdes requería intervenciones de emergencia y reparaciones puntuales de la plataforma, con más de S/23 millones previstos para asegurar su transitabilidad.
El riesgo en este corredor es particularmente sensible por su importancia: conecta Piura con Tumbes y con la frontera norte, por donde circulan pasajeros y mercancías.
2. Chiple–Cutervo–Cochabamba, en Cajamarca
En Cajamarca, el MTC declaró en emergencia dos subtramos de la PE-3N: Chiple–Cutervo y Cutervo–Cochabamba. Provías Nacional identificó pérdida de plataforma, deformaciones, grandes baches, deterioro progresivo y colapso de sistemas de drenaje debido a las lluvias.
La situación es especialmente relevante porque la carretera forma parte de la Longitudinal de la Sierra Tramo 2, un corredor que conecta zonas de Cajamarca y la costa con la sierra norte.
El antecedente de daños hace que este sea uno de los corredores que deberían ser monitoreados durante los meses de mayores precipitaciones.
3. Tarma–La Merced y el acceso a la Selva Central
En la zona central, la Carretera Central entre Tarma y La Merced ya sufrió una interrupción este año. En marzo, un huaico bloqueó la vía en el sector El Naranjal–San Ramón, a la altura del km 91.
El deslizamiento de lodo y piedras fue atribuido al debilitamiento del talud por las lluvias. Provías tuvo que movilizar maquinaria pesada y habilitar un pase restringido para recuperar la circulación.
El antecedente resulta relevante porque se trata de una ruta estratégica para la conexión con la Selva Central. Una nueva interrupción durante una temporada de lluvias más intensa podría afectar el traslado de pasajeros, alimentos y mercancías hacia Junín y las zonas de selva.
4. PE-14A y el puente Alpash, en Áncash
Otro punto especialmente delicado está en Áncash. En marzo, el MTC reportó una emergencia en el km 111+580 de la ruta PE-14A, en el sector Puente Alpash.
Los huaicos erosionaron seriamente los apoyos del puente, generando riesgo de colapso. El dato más importante es que el propio MTC señaló que no existía una vía alterna para la zona. La entidad tuvo que movilizar maquinaria para intentar habilitar un pase provisional.
Ese antecedente convierte al sector en un ejemplo claro del tipo de punto que podría generar aislamiento si un evento de mayor magnitud vuelve a afectar la infraestructura.
5. Las carreteras de Piura hacia Huancabamba y Ayabaca expuestas ante El Niño
Piura también aparece entre las zonas de mayor exposición. Durante el primer trimestre, Provías Nacional atendió 72 emergencias en carreteras nacionales de la región, 46% más que en el mismo periodo de 2025, por lo que las lluvias asociadas a El Niño preocupan por su eventual intensidad.
Las provincias más afectadas fueron Huancabamba, con 24 emergencias, y Ayabaca, con 18. Los problemas incluyeron erosión y socavación de la plataforma, derrumbes, huaicos, daños en alcantarillas y puentes y deformaciones de las vías.
Estos datos son relevantes porque muestran que el riesgo no se concentra únicamente en la Panamericana. Las conexiones hacia la sierra piurana también pueden sufrir interrupciones y dejar temporalmente incomunicadas a localidades rurales.
6. Las carreteras de Ica y el corredor hacia Nasca vulnerables a lluvias asociadas a El Niño
Ica tampoco está fuera del mapa de riesgo. La declaratoria de emergencia de febrero incluyó los tramos Guadalupe–Ica–Palpa–Nasca, Palpa–Llauta y Chincha–Armas–Dv. Joyoc.
En la Panamericana Sur, además, se registró este año una afectación en el sector de Ocucaje que obligó a realizar trabajos para recuperar la transitabilidad. El episodio demuestra que incluso una carretera de importancia nacional puede presentar interrupciones ante eventos hidrológicos.
Un mapa que podría anticipar los cortes en carreteras ante El Niño
El panorama es amplio. Al 11 de agosto, el MTC reportaba 105 emergencias viales activas en 20 regiones. Junín encabezaba la lista con 17, seguido de Huánuco y Pasco con 11 cada una; Ucayali y Cajamarca tenían 9, mientras que Amazonas y Áncash registraban seis cada una.
Esto significa que el problema para los próximos meses no será únicamente cuánto llueva, sino dónde coincidan las precipitaciones de El Niño con carreteras que ya presentan erosión, taludes debilitados, drenajes deficientes, puentes vulnerables o ausencia de rutas alternas.
