
La Unidad de Peaje Atico ha restablecido el cobro obligatorio de sus tarifas en el kilómetro 711+060 de la Carretera Panamericana Sur (Ruta PE-1S), en la provincia de Caravelí, Arequipa. Esta reactivación se ejecuta tras haber permanecido suspendida por un periodo de dos meses debido a los severos problemas de infraestructura, constantes derrumbes y la consecuente pérdida de transitabilidad que paralizaron el sur de la región Arequipa. La medida se aplica pese a que esta vía aún dista de encontrarse en condiciones óptimas y seguras para los usuarios.
La confirmación del retorno de la recaudación en el peaje Atico de Arequipa fue confirmado por carreteras.pe. Las evidencias físicas de los conductores muestran que el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), a través de su unidad ejecutora Provías Nacional (RUC: 20503503639), comenzó a emitir los comprobantes físicos. En una boleta de pago emitida el pasado 2 de octubre de 2026, se constata el cobro de la tarifa básica para la categoría de vehículo «Normal P3» (de 3 ejes) por un importe de S/ 19.50, al cual se le añade un concepto obligatorio de detracción de S/ 12.00, consolidando un pago neto de S/ 31.50 en efectivo para una unidad de transporte turístico interprovincial.

Peaje Atico en Arequipa: carretera presenta baches y derrumbes
La reanudación de este gravamen obligatorio ha puesto bajo la lupa los criterios técnicos estatales, dado que la contraprestación del servicio —es decir, una infraestructura vial segura y fluida— sigue sin garantizarse en el tramo crítico que conecta las localidades de Atico, La Planchada y Ocoña. De acuerdo con las denuncias recurrentes de los usuarios y las inspecciones de transportistas publicadas en redes sociales, la carretera muestra un deterioro estructural severo que incluye una pérdida masiva de la capa asfáltica. Tramos extensos exhiben baches de gran profundidad y grietas que reducen la velocidad comercial de los vehículos de carga pesada y exponen a las unidades a constantes roturas de muelles y neumáticos.
A este panorama se suma el riesgo geológico latente en las laderas adyacentes a la costa. Sectores vulnerables como Quebrada Honda y el acceso al Túnel de La Planchada continúan registrando desprendimientos cíclicos de tierra y bloques de roca. La intervención del Estado a través de la oficina Zonal XV Arequipa de Provías Nacional se ha limitado, fundamentalmente, a labores reactivas de limpieza con maquinaria pesada, dejando habilitados pasos provisionales de «medio carril» en zonas de acantilados donde aún no se han instalado mallas dinámicas de contención, andenería ni obras definitivas de estabilización de taludes.

Trabajadores de la unidad de peaje de Atico en Arequipa sostienen el gobierno recauda cerca de 18 mil soles al día. Todo ello pese al mal estado de la vía.
Lo que argumenta el gobierno
Desde una perspectiva normativa, el marco legal vigente ampara la decisión de Provías Nacional de retomar la recaudación fiscal en el peaje Atico de Arequipa. Al tratarse de una vía de administración del Estado y no de una concesión privada, las tarifas cobradas se rigen por la Resolución N.° 725-2026-MTC/20.
La legislación vial nacional faculta a la autoridad pública a suspender temporalmente el cobro de peajes de manera excepcional. Esta medida solo procede durante situaciones de emergencia extrema o fuerza mayor climática.
Bajo esta lógica institucional, las cuadrillas técnicas deben lograr primero “restablecer la transitabilidad básica”. Esto puede ocurrir incluso de forma restringida, intermitente o en condiciones deficitarias de seguridad. Una vez cumplida esta condición, el MTC asume que el servicio técnico vial se sigue prestando. Por ello, considera que la ley exige reactivar las garitas para reponer el flujo de fondos destinados al presupuesto de mantenimiento ordinario de la Red Vial Nacional.

Peaje Atico de Aquipa: críticas por cierres y mal estado vial
No obstante, esta justificación legal choca frontalmente con la realidad empírica que registran los sistemas de control del propio Estado. El historial oficial del Mapa Interactivo de Superintendencia de Transporte Terrestre de Personas, Carga y Mercancías (Sutran) expone la inestabilidad de la ruta. Durante el mes de agosto, este tramo de la Panamericana Sur permaneció interrumpido por completo durante seis días consecutivos. Esto ocurrió debido a huaicos que dejaron atrapados a cientos de camiones y buses.
En septiembre, los deslizamientos volvieron a sepultar ambos sentidos en el kilómetro 732. Lejos de haberse solucionado el problema de fondo antes de reabrir las cajas del peaje, los cierres por motivos de seguridad continúan siendo una constante. Tras derrumbes de grandes dimensiones en el kilómetro 767+000, la PNP detuvo el paso vehicular en el puente de Ocoña durante horas de la noche. La medida responde al temor de accidentes por desprendimientos que podrían no ser visibles en la oscuridad.
El reinicio del cobro en el peaje Atico de Arequipa ha generado nuevas críticas de los gremios de transportistas de carga pesada e interprovincial. Los representantes del sector cuestionan la medida del MTC debido a las condiciones de la carretera. En sus comunicados, señalan que el Estado debería priorizar las obras viales antes que la recaudación. Los conductores también cuestionan pagar por transitar en una vía deteriorada. Advierten que su estado representa un riesgo para pasajeros y carga.
Se agrava la situación
La reposición del peaje de Atico de Arequipa coincide con un escenario macroeconómico complejo para el transporte terrestre en el Perú. La indignación local por las condiciones de la carretera en Caravelí se está sumando a las plataformas de protesta regional orientadas a reclamar por el alza internacional del precio del combustible diésel —que actualmente oscila entre S/ 25.00 y S/ 28.00 por galón en el país— y la falta de subsidios gubernamentales presupuestados.
